Monday, May 11, 2009

Francisco Paco Urondo


Los Descuidos

Mi mano se desliza en busca
de los pechos expertos:
el agua es tibia y generosa

Bajo la tela prevenida de su prenda nocturna
han bajado los cielos
para dejar caer el primer movimiento del agua.
parece que va a llover;todo esta quieto y solo.

Ella puede demorar las cosas;
ocultar algo todavia.puede salvarse
¡dios mio,que no haya perdido esa,entre tantas
Agudezas!

Solo me tranquiliza que sea mujer de mundo:
tiene astucia para el naipe
y para la indolencia;
es habil con su cuerpo elegido
que se encrespa y ruge.conoce a fondo los placeres.
pero con el temporal irrumpen sus fragancia secretas:
es esta una delicadeza que nunca pudo controlar.

entonces la excede su innecesaria verguenza;
los sueños quebrantados,el olvido.
y la dejo llorando,
perdida en su mundo,
tan fragilmente suspendido...


(Francisco "Paco"Urondo
poesia sacada de "Los Descuidos"
del libro edicion casa de las americas coleccion la honda-el vedado-cuba
año 1983)

Monday, April 20, 2009

DYLAN THOMAS



Y LA MUERTE NO TENDRÁ DOMINIO

Y la muerte no tendrá dominio.
Los hombres muertos desnudos serán uno
con el hombre en el viento y la luna poniente;
cuando sus huesos estén limpios de carne y los limpios huesos desaparezcan
tendrán estrellas en los codos y en el pie;
y aunque enloquezcan serán cuerdos,
aunque se hundan en el mar retornarán de nuevo a la vida,
aunque los amantes se terminen el amor no se terminará.
Y la muerte no tendrá dominio.

Y la muerte no tendrá dominio.
Aunque por largo tiempo yazgan bajo las ondulaciones del mar,
ellos ni por el viento ni por el agua morirán;
retorcidos en el potro hasta que los nervios se entreguen,
amarrados con lazos a la rueda de la tortura,
ni siquiera aquí los amantes serán quebrados.
La fe en sus manos será un relámpago de dos
y los unicornes males raudos los atravesarán;
y aunque todo termine en separación ellos no serán destruidos.
Y la muerte no tendrá dominio.

Y la muerte no tendrá dominio.
Puede que ninguna gaviota les vuelva a gritar en sus oídos
o que las olas no rompan ya más con estruendo contra las playas.
Donde brotó una flor puede que ninguna otra
eleve su cabeza bajo los embates de la lluvia;
y aunque estén locos y muertos como clavos
las cabezas de los amantes golpearán como martillo desde las margaritas
y estallarán al sol antes de que el sol sucumba.
Y la muerte no tendrá dominio.


(Versión libre de Sergio Mansilla Torres, del poema “And Death Shall Have no Dominion” , de Dylan Thomas. "Collected Poems". New York: New Direction Publishing Corporation, 1971).

Thursday, April 16, 2009

Cesar Vallejo


A pedido de lxs amigxs...

César Vallejo nació en Santiago de Chuco, Perú, en 1892. En 1918 publica su primer libro de poemas: Los heraldos negros. En 1920 es acusado injustamente y encarcelado durante 112 días. En 1922 publica Trilce; un año después, publica algunas prosas y viaja a París.

En 1928 viaja a la Unión Soviética y a su regreso a París rompe con el APRA. En 1929 regresa a la Unión Soviética y un año después viaja a España. Regresa a París pero es expulsado por razones políticas; se translada entonces a España de nuevo.

En 1931 publica su novela Tugsteno. Viaja de nuevo a la Unión Soviética y se inscribe en el Partido Comunista de España. En 1932 regresa a París y vive en la ilegalidad. En 1937 asiste al Congreso de Escritores Antifascistas en Madrid.

Murió en Paris, un día del cual tenía ya el recuerdo, en 1938. En 1939 se editan, de manera póstuma, los Poemas humanos.

HECES
Esta tarde llueve, como nunca; y no
tengo ganas de vivir, corazón.
Esta tarde es dulce. Por qué no ha de ser?
Viste de gracia y pena; viste de mujer.
Esta tarde en Lima llueve. Y yo recuerdo
las cavernas crueles de mi ingratitud;
mi bloque de hielo sobre su amapola,
más fuerte que su “No seas así!”
Mis violentas flores negras; y la bárbara
y enorme pedrada; y el trecho glacial.
Y pondrá el silencio de su dignidad
con óleos quemantes el punto final.
Por eso esta tarde, como nunca, voy
con este búho, con este corazón.
Y otras pasan; y viéndome tan triste,
toman un poquito de ti
en la abrupta arruga de mi hondo dolor.
Esta tarde llueve, llueve mucho. ¡Y no
tengo ganas de vivir, corazón!

PIEDRA NEGRA SOBRE UNA PIEDRA BLANCA

Me moriré en París con aguacero,
un día del cual tengo ya el recuerdo.
Me moriré en París -y no me corro-
talvez un jueves, como es hoy de otoño.

Jueves será, porque hoy, jueves, que proso
estos versos, los húmeros me he puesto
a la mala y,
jamas como hoy, me he vuelto,
con todo mi camino, a verme solo.

César Vallejo ha muerto, le pegaban
todos sin que él les haga nada;
le daban duro con un palo y duro

también con una soga; son testigos
los días jueves y los huesos húmeros,
la soledad, la lluvia, los caminos.

IDILIO MUERTO

Qué estará haciendo esta hora mi andina y dulce Rita
de junco y capulí;
ahora que me asfixia Bizancio, y que dormita
la sangre, como flojo cognac, dentro de mí.

Dónde estarán sus manos que en actitud contrita
planchaban en las tardes blancuras por venir;
ahora, en esta lluvia que me quita
las ganas de vivir.

Qué será de su falda de franela; de sus
afanes; de su andar;
de su sabor a cañas de mayo del lugar.

Ha de estarse a la puerta mirando algún celaje,
y al fin dirá temblando: "¡Qué frío hay... Jesús!".
Y llorará en las tejas un pájaro salvaje.

Y SI DESPUÉS DE TANTAS PALABRAS...

¡Y si después de tantas palabras,
no sobrevive la palabra!
¡Si después de las alas de los pájaros,
no sobrevive el pájaro parado!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo y acabemos!

¡Haber nacido para vivir de nuestra muerte!
¡Levantarse del cielo hacia la tierra
por sus propios desastres
y espiar el momento de apagar con su sombra su tiniebla!
¡Más valdría, francamente,
que se lo coman todo y qué más da...!

¡Y si después de tanta historia, sucumbimos,
no ya de eternidad,
sino de esas cosas sencillas, como estar
en la casa o ponerse a cavilar!
¡Y si luego encontramos,
de buenas a primeras, que vivimos,
a juzgar por la altura de los astros,
por el peine y las manchas del pañuelo!
¡Más valdría, en verdad,
que se lo coman todo, desde luego!

Se dirá que tenemos
en uno de los ojos mucha pena
y también en el otro, mucha pena
y en los dos, cuando miran, mucha pena...
Entonces... ¡Claro!... Entonces... ¡ni palabra!

POEMAS DE ALVARO URRUTIA...el vasquito!!!!!


*****
sentado en el portón
persigue mis pasos el perro viejo
él era fuerte
nada volaba en su vereda
no ahorraba ladridos en esas cosas
desplumaba a cada gallina que podía
bípedos implumes
quedaban

entre melena rastosa y ojos lagañosos
le dice a mis kilos
que en mis estúpidas distracciones
ellos
los ruidosos pájaros
nunca descansan
que están techando los silencios

*****
el ruido monótono
de la conversación entre metales
borra el recuerdo del cuerpo
todo es trasladado en el viaje
mudanza de memoria de pensamientos
los ojos...
los ojos se resisten
saben de la imposibilidad
los ojos miran su cielo que los devuelve

el reflejo en el vidrio
es como aquellos espejos de colores
debajo
tachando el horizonte
cables y alambrados escupen razones


*****
los yuyos espinosos
rodando en sus campos
se vienen vizcachas
mirando las casas de adobe

los yuyos ruinosos
ruedan por el telúrico vientre
viniendo suicidas
a rozar las ciudades

*****
el final
desmoronamiento de tiempo
por la fisura de la mascara

el final
merecido chisme civilizado

espantoso prolijo
eructo de vergüenza


*****
los blancos ojos de la ciudad
lloran
desesperados
porque el malón
no viene a robarle a sus hijas


*****
qué se puede hacer
con lo inaprensible
sino colgarlo del cogote
en las paredes

ahí están esas piedraspuntadeflecha
que sí
supieron defender naciones


*****
un vientre
vientres dando vueltas
los pájaros gritan
conquistan los dientes los días

algo se detiene
cabalga silencios
con danzas traspiradas a la luna
polvorientas
derraman bocas
cabezas
manos

Wednesday, April 15, 2009

POEMAS DE MIGUEL MARTINEZ


(de izquierda a derecha,Miguel, Rodrigo leiva y el peyo,con sus respectivos diplomas expuestos en la pared de atrás,y unos autoretratos de Leiva con camisas blancas)

COCINERO

Insisto de cualquier modo
con el cristal empañado.
Hay que sacarse el sombrero
para que vuelen lejos otras amarguras.

Hay que callarse la boca,
para que ustedes, cerrojos entretenidos en puño
se pierdan en su propia sangre.
En tanto la ciudad
hambrienta, hueca
como un insecto a luces inventado
a contramano me alumbra.
la gente se consuela como un fruto maduro, como un ojo que rueda
por el pasillo de un muerto.


Un cocinero, su corazón lleno de agua, ya se sabe.
Se preguntaba como salir de esta maraña
Hijos de puta, pensaba sin decirlo,
con la comida no se jode.

El aliento,el delantal,sangre/
jugo de carne/tuco/
su aliento más allá del hervor de la militancia/
más allá de la cocina más allá del vapor/ el disgusto de su señora.

Que más?
la foto de su primera comunión?
el refrigerador? el repasador?

Ya está. Mejor dejarlo así.
Que dios se apiade de su alma.

Hay que lavar los platos todavía.

II

Insisto en la cordura del ciego que habita mi cerebro
hay rotura, hay una manera de jugar, un desplante.

Mi vecino dice que mañana ya no hará calor.
Lo dice como si pensara que mañana ya no hará calor.

Y siento compasión por sus orejas altas,
y como lo que como a sus espaldas.

Desarmaría si pudiera esta mecánica de convivencia
averiada en sus intentos de abrazar.
Me sentaría en el cordón a recordarme en los zapatos,
la tierra que les quedó luego del viaje.

III

Viene de una zamba esta tristeza de la mañana/
vuelve del otro mundo al estanque vacío/ sobrevuela
la silueta de mis amigos allanados/ llega como una indulgencia
del amanecer llega


la demora

El frío de la terminal,
el lánguido cogote.
Un estudiante se lustra la cara con el lampázo de lo demorado.
Le dedicaron mucho tiempo al confesor, dos o tres horas de retraso.

La revista confundida de lente tirando con la bianda para no aflojar un sólo hueso.

A eso tan tierno que se llama pasajero le importará mucho
saber con qué vocabulario se mastica la demora.
Haga saltar a su cachorro, necesite usted pasar al baño, fume,
entreténgase.

La nena de papi se entretiene al unísono con mensajes de texto, se entretiene y se enamora,
se enamora y se entretiene y se demora.

El perro anuncia la partida a la hora diez.

Todo fué tan divertido que terminaron por engordar al ciego.
Como una ovejita le llenaron de asientos el culo para que bailara.

II

Es que no puede estarse quieto ese niño.
Es que no puede estarse quieto ese niño.
Es que no puede estarse quieto ese niño.

Irá la carolina a Retiro mañana.
No tiene porqué demorarse esta película.
Irá la carolina y se va a cansar de esperarme.

Me llevará luego del brazo hasta el andén en el que estuvo parada.
Me llevará del brazo sin que pueda encontrarla.
Dicen que tardará dos horas más en llegar la empresa,
dicen que Carolina se cansó de esperarme.

piquete piquete piquete
papi papi papi/hagan algo por ese niño.
Papi papi papi/ que le sirvan otro trago a la virgen.

Ese corpiño ya salió de plataforma 13,
debe estar helando en la ruta.


III

Estoy al límite de tus ojos.
En poco tiempo hará frío
y estas manos se servirán del equipaje,de mi poca ropa,
de mis papeles.
Será un poco tarde, un poco demorado el corazón en comprender,
será que mi presente se complica.

IV

Mono terracota de lana gordo grasoso centauro generoso para sudar/ lleva la remera del che/
lleva el ritmo/empanadón pirata chamuyero/ocupa su asiento y el mío por el precio de uno/
y luego me tengo que bancar tres horas en Retiro/
mejor adulterarme, con un libro de Jorge, el argumento de una ruta en la pampa/ única mujer
que se deja besar a la velocidad de la meláncolia.


ARIDO
Alguien pregunta por mi.
He decidido no dar a conocer las prendas de mi celda.
No dar señales de este tiempo pasado.

He querido regresar bajo el agua.
Y que la gran hormiga
que conforma mi pecho
no pregunte la hora de su muerte.

MI CASA
“Pintada está mi casa,
Del color de las grandes
pasiones y desgracias"
Miguel Hernandez
Miren mi casa vacía.
Poco y nada lo queda en ella.

Mucha pared,
alguna estantería de la que nunca quise participar, alfileres,
una salamandra,
tal vez haya quedado eso sí, un llavero incomparable al frío,
Y un sombrero con el que siempre quise bailar.

(si pudiera verla le preguntaría por el perro,
si se lo llevó con ella.
No le diría nunca que mañana
voy a vender revistas muy temprano,
aunque sea mentira)

Es imposible llegar hasta mi casa.
Vacía como está no guarda una sola ranura para mi.
No encontraría mi cama, ni la vez que estuve muy enfermo,
ni el agua, ni su vertiente pequeña.

Sepan comprender que hay una casa en el monte,
que una mujer y un hombre la habitaron,
y que nunca fué suficiente la luz.
para ellos.

TIEMPO

En el cementerio de la ciudad hay mucha gente que uno aprecia.
No sucede lo mismo en los Cafés del conurbano o en el zoológico, allí la gente se torna más egoísta y más triste con el paso del tiempo.
Sin duda los amantes son quienes más sufren porque saben que morir es rendirse a los pies del otro, abandonar la riña y la intimidad.
Los árboles por estos días se vulneran mejor.

Es el tiempo, el tiempo que llega demorado, el tiempo de la imposibilidad.

Algo va a tener que suceder.
No puede ser que todo llegue a su debido momento.
No puede ser que todo se demore a la vez.

Dos tiempos, el de la pasión, y el de la muerte.
Como dos manos que abrigan mis sentidos,

como una luna de tierra que saludara mi amor.

OLVIDADO

Lo que suceda esta noche
es solo un secreto para dos.
En el camino
hay una vidriera vacía,
el lomo de un perro casi sordo,
el disimulo de un tren,
un inquilino que no dice
buenas noches.

Tal vez al dia siguiente
todo sea olvidado,
y ellos se queden dormidos

y abrazados,

con toda la polvareda del mundo
bajo la sábana.

Wednesday, March 04, 2009

Roxana D`auro..La narradora Platense



Nos conocimos en el último encuentro "bienal e internacional de Escritores,Villalonga 2009"
Bailamos unos tangos,nos reímos mucho,y compartimos desde luego nuestros escritos.
Roxana ganó con el primer cuento(Cada Plazoleta..)la 1º Mención del concurso de Narrativa Leopoldo Lugones.
Con ustedes...Roxana, y que viva el Tango!!!!.


Cada plazoleta en la Ciudad de La Plata tiene un superhéroe

Las mayólicas brillaban como nuevas cada vez que Miguel iniciaba la metódica ceremonia.
Con la fuerza del agua que salía de la manguera, arrastraba el polvo, la tierra y las hojas que cubrían la superficie alrededor de la fuente, una especie de banco circular, o de observatorio estratégico de todas las calles y su caos.
También, implacablemente llevaba la mugre por las hendijas de los baldosones hasta su destino final: la alcantarilla.
Por momentos su mente se disparaba y se creía un superhéroe usando un láser acuático que alejaba de su mundo incólume a los seres que venían de las tinieblas: densas nubes de polvo, ejércitos de valerosas hojas que se amontonaban para sobrevivir y kamikazes boletos que enfrentaban su pecho entintado al líquido ataque.
Su equipo Grafa azul, se transformaba en un mameluco de cuero con sendos bolsillos en los laterales de sus piernas para guardar las pistolas de láser acuático.
“Pif-paf-pif-paf”, con cortos y certeros chorritos despegaba los excrementos de las palomas, y cuando se sumergía completamente en la piel del superhéroe, se animaba con un tiro de tranco largo a darle en el ojo a las tortolitas.“Avería grado 1 en la óptica derecha del transporte aéreo de los seres sombríos”, murmuraba con voz gangosa como un locutor intergaláctico.
El rictus severo de su rostro moreno, se distendía y con la sonrisa entreabierta un disfrute ilegal surgía.
Enfrente, enjuto y asumiendo su rol de guardián del Templo de la Luz, Ramón, su archienemigo lo miraba. Era un mustio empleado de seguridad que atormentaba sus días en la puerta del edificio de Edelap. A veces parecía una columna más de granito gris en la fachada imponente que ostentaba misteriosamente MCMXXVII en la parte superior, junto a falsas columnetas corintias en una gran pretensión de ser lo que nunca sería.
Sus pies morenos de caminar arenas, estaban atrapados en los negros y ajustados zapatos, que clavaban su existencia por horas frente a la vidriera que no exhibía prendas finas y caras, o mononos mueblecitos para armar un rincón donde hacer el amor en un departamento de soltero. La vidriera era un balcón hacia el horror. Permitía ver un escenario lleno de gente enroscándose en una espiral dilatada hasta donde se perdía la vista. Gente que reclamaba luz en sus vidas, que estaba cansada de vivir a tientas en la oscuridad, seres apagados, sin chispa, completando formularios con preguntas inverosímiles como: “¿Quien es la luz de sus ojos?”, o “¿Qué opción preferiría: “A media luz los dos” o “¡Luz, cámara, acción!”? y otras cuestiones irrelevantes por el estilo, que todos denodadamente contestaban a medida que las horas pasaban .
Muchas eran particularmente difíciles y algunos recurrían a la experiencia de Ramón que conocía todas las respuestas correctas para asegurarse el éxito de esta oscura empresa, valga el juego de palabras.
Él ocasionalmente traicionaba a los ineptos y contestaba barbaridades, como aquella que sumergió definitivamente en las penumbras a la señora de Punta Indio. La pregunta era: “¿Cómo explicaría usted la siguiente frase: “hasta que las velas no ardan.”? A lo cual ella contestó, siguiendo las maliciosas instrucciones de Ramón, que las velas no ardían ya que carecían de pasión, y tuvo que iluminar, entonces, su casita con la combustión de bosta de vaca y sus evidentes consecuencias por el resto de su vida.
Ramón envidiaba a Miguel y su soledad, y su amistad con los pájaros de todas las especies, salvo las tortolitas que, ciegas de un ojo se estrellaban en su corto vuelo frente a los vidrios del edificio de Edelap.
Tal vez eso haya sido el puntapié inicial, o la excusa que justificaba a Ramón en su deseo por el dominio del agua y del sol y no de la luz artificial, que todos sabemos es de una categoría inferior. Los pueblos originarios adoraban a Inti, Dios del Sol, pero nunca nadie ha hecho una deidad de una lamparita de veinticinco watts, ni tampoco de sesenta.
Llegó entonces el momento.
El sombrío villano, el portero del vidriado edificio, decidió cruzar la calle evadiendo motos, taxis, bicicletas atrevidas de universitarios guevaristas que sólo respetan el rojo cuando está en la boina del Che, chicos limpiaparabrisas y vendedores de trapos rejilla; y pisando el nuevo territorio, el dominio de las aguas de Miguel, respiró profundamente, sintió otro aire menos enrarecido, otro clima más húmedo, otro sonido más natural y mirando a los ojos a Miguel le dijo:”Deseo el agua”.
Parados y enfrentados los hombres se midieron y atravesaron sus simples almas.
“Yo deseo lumbre”, contestó Miguel y Ramón le encendió el cigarrillo para luego beber de la manguera que lloraba su líquido sobre la fuente.


Rojo

Globo rojo. Pelo rojo. Labios rojos. Roja manzana. Carnes rojas. Ojos rojos. Rojo pasión. Planeta rojo. Sangre roja. ¡Rojos! ¡Colorados! ¡Comunistas! Rojo punzó. ¡Federales! Rojo ladrillo. Tierra roja. Pieles rojas.
Gato rojo.
-¡No! , ése es imposible.
- Te aseguro que Clarita tuvo uno, una vez. Fueron siete, bah, seis.
Uno no era ni rojo, ni gato. Sólo carne deforme, pidiendo permiso para respirar.
Seis entonces. Tres como Clarita, blancos. Dos como el padre, grises. Y uno rojo.
Rojo con ojos verdes.
Rojo con cola corta.
Rojo de pelo suave.
-¡Es una monstruosidad de la naturaleza!, dijo la abuela Berta.
Adoraba las palabras estrepitoso, calamidad, malformación, anomalía. Decía que el sonido de esas palabras era parecido a lo que significaban, y adrede marcaba fuertemente las consonantes o modulaba moviendo la quijada de un lado a otro para que el sonido saliera ondulante, así: descuuaartizaaado.
Mal presagio. Mal agüero. Mal signo.
-Mal sería que te quedes con ese rojo gato, sentenció Berta.- ¿O acaso aceptarías un perro verde jade, un toro amarillo cromo o un potro azul cobalto?
Siempre aprovechaba para mostrar sus inverosímiles conocimientos sobre todo. Acumulados con la paciente y compulsiva compra de fascículos coleccionables de monedas del mundo, dedales holandeses, armas de la I Guerra Mundial y también de la II, bordado español y bolillos, origami y pastelería alemana.
Hasta uno de gatos y perros tenía, pero no halló respuesta.
No la había.
Era simplemente un gato rojo.
Uno que miraba con ojitos de gato de almanaque, pero rojo.
Que hacía “miau” para pedir leche y después de hundir su trompa en el plato, le quedaba un manchón rosa entre los bigotes y la barbilla, porque era rojo.
Cuatro patas color rojo y una lengua roja también.
Demasiado diferente.
Rojo por dentro, rojo por fuera.

Yo hoy estoy sentado acá, como todos a mí alrededor.
Veo a través de la ventana nacer y morir al día.
Estoy de gris por fuera, y también por dentro.
Pero no soy diferente como aquel rojo gato.
Soy igual .Idéntico a los demás. Sólo en algo me distingo, odio el color azul y la siesta.
Recuerdo aquella tarde, a la hora de la siesta.
Recuerdo a Berta inclinada sobre el balde azul.
Sus ojos rojos y el gato flotando.




Rompeportones.

Sunday, January 25, 2009

MIGUEL MARTINEZ



TIEMPO
En el cementerio de la ciudad hay mucha gente que uno aprecia.
No sucede lo mismo en los Cafés del conurbano o en el zoológico, allí la gente se torna más egoísta y más triste con el paso del tiempo.
Sin duda los amantes son quienes más sufren porque saben que morir es rendirse a los pies del otro, abandonar la riña y la intimidad.
Los árboles por estos días se vulneran mejor.

Es el tiempo, el tiempo que llega demorado, el tiempo de la imposibilidad.

Algo va a tener que suceder.
No puede ser que todo llegue a su debido momento.
No puede ser que todo se demore a la vez.

Dos tiempos, el de la pasión, y el de la muerte.
Como dos manos que abrigan mis sentidos,

como una luna de tierra que saludara mi amor.

OLVIDADO
Lo que suceda esta noche
es solo un secreto para dos.
En el camino
hay una vidriera vacía,
el lomo de un perro casi sordo,
el disimulo de un tren,
un inquilino que no dice
buenas noches.

Tal vez al dia siguiente
todo sea olvidado,
y ellos se queden dormidos

y abrazados,

con toda la polvareda del mundo
bajo la sábana.